Acusaciones infundadas en el marco de un proceso electoral adverso para el oficialismo

21 de Junio de 2017

Por medio de trascendidos periodísticos -ya que hasta el momento no he recibido ninguna notificación oficial- me he enterado de que el fiscal Federico Delgado ha pedido mi indagatoria -en mi condición de ex presidente de Nación Fideicomisos S.A., la empresa estatal del Grupo Banco Nación -junto a la de otras 28 personas. La misma, aparentemente, se da en el marco de una investigación acerca del supuesto pago de sobornos de la empresa brasileña Odebrecht para la construcción de dos plantas potabilizadoras construidas por la empresa Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) en las localidades de Zárate y Berazategui.

Tuve el honor de ser vicepresidente del Banco de la Nación Argentina entre julio de 2006 y julio de 2009, al tiempo que presidí Nación Fideicomisos S.A. entre abril de 2008 y mi salida del Banco, cuando fui designado para ocupar el cargo de secretario de Política Económica de la Nación.

Creo necesario hacer algunas consideraciones que permitan aclarar el panorama, ya que se trata de una acusación absolutamente absurda e infundada:

• La empresa Nación Fideicomisos, S. A. tiene por finalidad administrar, bajo la figura de fideicomisos, flujos de fondos con un destino específico. En relación a los fideicomisos asignados a la construcción de obra pública, el rol de Nación Fideicomisos S.A. era estructurar financiamientos emitiendo bonos, que se repagaban en el tiempo a través dichos flujos de fondos.

• En el caso específico de las plantas potabilizadoras de AySA, Nación Fideicomisos S.A. recibió el encargo por parte de la Subsecretaría de Asuntos Hídricos de la Nación de emitir bonos de deuda destinados a financiar esas obras. Durante todo el proceso, el rol de Nación Fideicomisos S.A. estuvo acotado a obrar como un agente estructurador de fuentes de financiamiento.

• El financiamiento en cuestión se obtuvo con la emisión de bonos ofrecidos al mercado bajo la modalidad de “oferta pública”, es decir, con autorización de la Comisión Nacional de Valores (CNV) y emitidos en el seno deL Mercado de Valores de Buenos Aires, siendo los mismos adquiridos por la Agencia Nacional de Seguridad Social (ANSeS) y además, por diversos inversores privados del mercado de capitales. Por otra parte, dichos bonos contaban con evaluación de riesgo realizada por calificadoras autorizadas y en la actualidad están siendo pagados normalmente.

• En cuanto a los fondos obtenidos, los mismos eran entregados a AySA, que disponía de ellos en el marco de sus funciones específicas.

• En cuanto a mis responsabilidades como presidente de la empresa, no se contaban entre las mismas licitar, contratar ni adjudicar ninguna obra. Menos aún controlar su posterior ejecución, pues carecíamos de facultades legales y de estructura técnica para hacerlo.

• En síntesis, bajo mi presidencia, Nación Fideicomisos S. A. nunca licitó, adjudicó ni contrató a Odebrecht ni a ninguna otra empresa constructora. Además, es de destacar que en el período en que presidí la empresa, todos los actos administrativos se realizaron en el marco de las correspondientes reuniones de Directorio, con presencia de la Sindicatura General de la Nación, que jamás objetó ninguna de las disposiciones adoptadas.

Finalmente, es necesario trazar algunas consideraciones políticas pertinentes para comprender los motivos de esta acusación improcedente.

Adherí al kirchnerismo desde sus inicios, en 2003, con la plena seguridad de que se trataba del proyecto político que iba a sentar las bases de una Argentina más justa, igualitaria y autónoma.

Durante los gobiernos del ex presidente Néstor Kirchner y de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, tuve el honor de ejercer la función pública desde diversos lugares, tanto en el Poder Ejecutivo Nacional como en el Legislativo (elegido como diputado nacional por el pueblo porteño), acompañando genuinamente al movimiento que nos devolvió a todos los argentinos y a todas las argentinas una patria mejor.

Desde el comienzo de la administración de la alianza electoral Cambiemos me posicioné abiertamente en contra de la misma, denunciando que su programa económico sustentado en el endeudamiento, los tarifazos, una alta tasa de interés y la apertura importadora condenaría a nuestro pueblo a una situación de creciente empobrecimiento. Lamentablemente, no me equivoqué en la apreciación.

Hoy nos disponemos a encarar las elecciones de medio término, en la que la ciudadanía deberá dar su veredicto tras un año y medio de un gobierno neoliberal con sus catastróficas consecuencias.
En ese marco, esta improcedente acusación no puede tener otro objetivo que dañar mi buen nombre y honor con oscuros fines electorales.

Evidentemente, ese será el modo de hacer campaña de la alianza Cambiemos, ante la imposibilidad de ofrecer a los votantes alguna mejora concreta en lo que va de su gobierno.