Supermartes de Lebac y dólares: ¿Gana la banca?

16 de Mayo de 2018

El Gobierno Nacional festejó la renovación total del vencimiento de LeBac, de $ 616.000 millones, aceptando ofertas superiores al monto vencido por $ 621.000 millones. Un sorpresivo voto de confianza de los mercados, si se tiene presente que en lo que va del año la economía soporta una corrida contra el peso que lo depreció en un 40 % producto de las restricciones de liquidez internacional y la debilidad del sector externo local.

Sin embargo, el alivio alcanzado en el supermartes de mayo debe ser evaluado incorporando todas las variables y actores en juego:

-La tasa de corte de las ofertas de corto plazo aumentó 1.370 puntos básicos en un solo mes, pasando del 26,3 % en el vencimiento de abril al 40 % otorgado en mayo.

-Se modificó el modo de computar los requisitos mínimos de efectivo de los bancos para ampliar su capacidad de préstamo, de modo que la liquidez resultante se vuelque en las Letras del Banco Central (LeBac).

Los bancos entonces logran un notable beneficio al poder aplicar fondos que antes estaban inmovilizados y les rendían 0 ganancia a un instrumento de corto plazo emitido por el BCRA que les remunera el 3,3% mensual. Fuerte incentivo para participar de la licitación de LeBac.

Se agrega otro negocio colateral que amplia la rentabilidad de la operación, centrado en la intervención de los bancos en el mercado secundario de LeBac, el día lunes, comprando las tenencias de letras a los inversores minoristas que deseaban pasarse a dólar saliendo del título en pesos, y luego presentándolas a la licitación.

La “confianza de los mercados” se obtuvo concediendo un rendimiento financiero muy elevado, pero también el sistema financiero comienza a pagar el precio de la pérdida de liquidez al comprometer su capacidad de préstamo con título cuyo repago a mediano plazo no parece claro. Las ganancias exhibidas en los balances pueden a comenzar a ser sólo contables.

El vencimiento del supermartes arroja bancos más rentables a costa del Banco Central pero menos líquidos, absorbiendo la salida de los inversores que no son entidades financieras. Por ende, el sistema financiero se encamina a aplicar toda su liquidez a comprar LeBac. Algo riesgoso si de diversificar carteras se trata.

El Banco Central logró encapsular porciones significativas de LeBac en los bancos para restringir la cantidad de pesos que puedan presionar sobre las reservas, demandando dólares. Pero ¿qué ocurre en el devenir con una economía funcionando con una rentabilidad financiera del 3,3 % de piso y sin crédito de corto plazo para sostener el capital de trabajo del sector privado?

Por otra parte, la cuenta corriente del balance cambiario sigue siendo abultadamente deficitaria y ya no se cuenta con el ingreso de capitales por endeudamiento (inversiones en masa nunca vinieron). ¿La solución serán los desembolsos de los fondos de inversión amigos del Ministro de Finanzas, que según se afirma aportaron u$s 3.000 millones para reducir la caída de reservas del Banco Central?, ¿o será el FMI con su plan de estabilización (ajuste) el que traerá la solución?. Como dicen en la jerga periodística, ampliaremos en los próximos 35 días, hasta el supermartes de junio.