Unidad de acción para evitar el ajuste

24 de Agosto de 2017

El Gobierno nacional saturó los momentos inmediatos al cierre de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del pasado domingo 13 de agosto con una sobreventa triunfalista del tercio de votos alcanzado a nivel nacional, a la par que escamoteaba los resultados adversos en distritos relevantes como la provincia de Buenos Aires y Santa Fe. Sin embargo, este esquema comunicacional eclipsó el éxito más resonante de Cambiemos, que fue su triunfo en cinco provincias gobernadas por el peronismo: Córdoba, Entre Ríos, La Pampa, San Luis y Santa Cruz.

La victoria del oficialismo nacional aconteció en distritos heterogéneos en su situación fiscal y estructura productiva, pues se produjo en provincias con cuentas públicas deterioradas como Santa Cruz y Entre Ríos, en otras de una larga historia de solvencia presupuestaria y autonomía financiera como La Pampa y San Luis, y también en el segundo distrito industrial de la Argentina (Córdoba), golpeado por las políticas de tarifas, apertura y caída de ingresos. En el plano político, cuatro de los cinco mandatarios derrotados, son definidamente no-kirchneristas.

Las causas de este resultado adverso para el peronismo provincial deben situarse en la capacidad de Cambiemos de nacionalizar el discurso y la oferta electoral, frente a la fragmentación exhibida en los planteos de las gobernaciones.

El Ejecutivo nacional avanzó resueltamente en la difusión de las políticas de libre mercado y emprendedurismo individual como herramientas de cambio para alcanzar el bienestar, encontrando enfrente alternativas tibias de acuerdos institucionales en procura de la gobernabilidad y enfrentamientos circunscriptos a la discusión de los fondos federales. Los "acuerdismos institucionales" y las "buenas administraciones" fueron derrotados por una política nacional cohesionada y definida.

El principal éxito del oficialismo fue desarticular un planteo de alcance nacional, opositor a las políticas llevadas adelante en este primer tramo de su mandato, lo cual potencia cualitativamente los resultados electorales alcanzados.

Los gobernadores peronistas no unificaron una propuesta que abarcara a todo el territorio nacional al momento de poner en consideración los impactos provocados por el modelo macrista en las economías regionales y en los estados provinciales, que remarcara los efectos del aumento de la energía y los fletes, el aluvión de productos importados y la caída real de los fondos coparticipados por la contracción general de la economía.

De cara a octubre sería deseable una propuesta peronista federal que frene un recorrido que inevitablemente desembocará en graves crisis de provincias y regiones. No sería bueno volver a oír el término "jurisdicciones inviables" o coleccionar billetes de emisiones de medios de pago provinciales.

La unidad de acción ante el plan de ajuste que propone Cambiemos es el único modo de evitar ese derrotero.